jueves, 26 de diciembre de 2019

El enamorado

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.
Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.
Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.
Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.


(Jorge Luis Borges)


W.F.A.G.T.

Reloj de arena

Está bien que se mida con la dura
Sombra que una columna en el estío
Arroja o con el agua de aquel río
En que Heráclito vio nuestra locura
El tiempo, ya que al tiempo y al destino
Se parecen los dos: la imponderable
Sombra diurna y el curso irrevocable
Del agua que prosigue su camino.
Está bien, pero el tiempo en los desiertos
Otra substancia halló, suave y pesada,
Que parece haber sido imaginada
Para medir el tiempo de los muertos.
Surge así el alegórico instrumento
De los grabados de los diccionarios,
La pieza que los grises anticuarios
Relegarán al mundo ceniciento
Del alfil desparejo, de la espada
Inerme, del borroso telescopio,
Del sándalo mordido por el opio
Del polvo, del azar y de la nada.
¿Quién no se ha demorado ante el severo
Y tétrico instrumento que acompaña
En la diestra del dios a la guadaña
Y cuyas líneas repitió Durero?
Por el ápice abierto el cono inverso
Deja caer la cautelosa arena,
Oro gradual que se desprende y llena
El cóncavo cristal de su universo.
Hay un agrado en observar la arcana
Arena que resbala y que declina
Y, a punto de caer, se arremolina
Con una prisa que es del todo humana.
La arena de los ciclos es la misma
E infinita es la historia de la arena;
Así, bajo tus dichas o tu pena,
La invulnerable eternidad se abisma.
No se detiene nunca la caída
Yo me desangro, no el cristal. El rito
De decantar la arena es infinito
Y con la arena se nos va la vida.
En los minutos de la arena creo
Sentir el tiempo cósmico: la historia
Que encierra en sus espejos la memoria
O que ha disuelto el mágico Leteo.
El pilar de humo y el pilar de fuego,
Cartago y Roma y su apretada guerra,
Simón Mago, los siete pies de tierra
Que el rey sajón ofrece al rey noruego,
Todo lo arrastra y pierde este incansable
Hilo sutil de arena numerosa.
No he de salvarme yo, fortuita cosa
De tiempo, que es materia deleznable.


(Jorge Luis Borges)



W.F.A.G.T.



lunes, 16 de diciembre de 2019

Cesta de frutas



La riqueza que puede contener una cesta de frutas con manzanas, peras, naranjas, fresas, plátanos, cerezas, melón, kiwis, piñas, uvas, ciruelas, granadas, limones... Y en la variedad está el gusto.

Hay épocas que deseamos tomar algo más fresco, piezas de fruta estacional, como melón en verano o las naranjas en invierno. Quizás te apetezca unas fresas con nata o chocolate (al gusto del consumidor) una noche de primavera o en otoño unos kiwis peluditos para endulzar el cambio de tiempo.

En arte, muchos aprenden en determinado momento de dibujar frutas en bodegones varios, imagino que por su diversidad geométrica y cómo interactúan las sombras entre ellas.

¿Seremos las personas como las frutas? Algunos quizás amargos, otros dulces, por qué no también los habrá con mucho jugo, los bien fresquitos, los que tardan en madurar y los que maduran rápido. Las que se conservan bien, y las que si no las dejas en un buen lugar, se degradan siendo incomestibles. Existen también las que nos cuesta pelar para ingerirlas o las que no sabemos pelar.

Otra pregunta sería; ¿según el día o el momento seríamos una fruta distinta o más bien una etapa de éstas? Fuere como fuere, de las 13 primeras frutas una parece que no encaja, y aún así le encontramos su punto o su uso en diferentes circunstancias, ¿es por ello menos fruta?

"Fruits Basket" va de esto, de entender las emociones de los miembros del clan Sohma, con su peculiaridad social y su evasión del cariño humano. Parece que sufren una maldición, y nadie quiere tratar con ellos, hasta que una inocente adolescente llega a sus vidas de casualidad, que sin quererlo, empieza a comprender lo que les envuelve y les cuida.

Aunque a la que realmente deben conocer es a ella.








Serie de animación recomendada. Concretamente su adaptación de 2019.




Un saludo: Adrian Cea

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W.F.A.G.T.



sábado, 14 de diciembre de 2019

El regreso



Cogí una polvorienta libreta en el fondo de mis cajones. Soplé y quité el polvo a lo que una vez consideré que cumplí. Que alcancé. Que llegué. Que tuve.

Esto se creó como motivo a dar rienda suelta a lo que surge de mis pensamientos profundos, aquellos que hundí en lo profundo de mi ser. Era mi lugar de introspección, de autoestima, de redactar mis temores y ser valiente con las letras de lo que tenía miedo de decir en voz alta.

Todo esto era otro tiempo, cuando estaba esperando por un buen momento que no sabía si llegaría algún día. Llegó y seguí con mis cosas por aquí, hasta que sentí que ya no me hacía falta, que podía considerar que cada día que pasase habían buenos momentos y que no tenía necesidad de escribir, que lo podía demostrar.

El regreso es la vuelta a mi libreta, lápiz, goma y sacar punta a lo que hay en mi alma. Siempre hay algo que se dice que puede ayudar a alguien cercano, así que es el momento de sentir el contacto del papel sobre mi mano y recuperar la sensación de transmitir.


Gracias a los que estáis ahí por leer mis entrañas.
Os prometo no ausentarme tanto tiempo la próxima vez.


Un saludo: Adrian Cea 


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W.F.A.G.T.


martes, 29 de diciembre de 2015

No espero

No espero de ti la perfección, porque te respeto tal como eres, y no pretendo que no falles nunca, porque eres, como yo, un ser humano.
No quiero saber todos tus secretos, sé que eres una persona aparte.
Ni que cubras todas mis necesidades; porque comprendo que tienes esperanzas y sueños propios.
No pongo en duda tu fuerza, porque sé lo lejos que has llegado, pero tampoco espero que tú lleves toda la carga, pues yo estoy aquí para llevarla contigo.
No pido que conozcas todas las respuestas: sé que habrá veces que tendrás tantas dudas como yo.
Sólo te pido que me cuentes como amiga cuando necesites apoyo o alegría, como socia en los sueños y el futuro, como consuelo cuando necesites olvidar el mundo exterior.
Y te pido que recuerdes siempre lo mucho que te amo.

W.F.A.G.T.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Cerrar/Abrir



   Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
   ¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
   No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!. Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
   Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.
   El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú. Suelta el resentimiento. El prender “tu televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, y amargarte.
   La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
   Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
   Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
   Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
   Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!


Paulo Coelho



24 años, y otra puerta que cierro, y una que abro. 

W.F.A.G.T.



jueves, 7 de mayo de 2015

Conversaciones amadas



  -A cada beso que me dabas, me quitabas letra a letra las palabras escondidas entre los recovecos de mi cabeza...

  +Pocas palabras para tantos besos...

   -Tengo tantas..., a veces pienso que si hablo y no paro, te canses de escucharme.

  +Ni mucho menos, lo prefiero, así deduzco tus instintos y sentimientos de cada seseo de tus palabras y cada acento palpitante de tu interior...

   -Me fascina que viendo cada gesto, tocándome como lo haces, conociéndome recorriendo cada poro de mi piel, haces que cada roce sea pura electricidad, una manifestación de cada impulso que reprimo, que afloran a cada temblor, a cada desaliento, y fuerte palpitación...

  +Y es que en cada relieve de tu piel, en cada barranco de tu cuerpo, en cada vaguada de tus labios, hay un paisaje que respirar y contemplar, de disfrutar y sentir sin velos ni contaminación. Tan sólo un territorio que invadir. Que conquistar. Que explorar.

  -Y quiero que lo hagas, que dejen en mí tu huella, que me vuelvas a cubrir con tu abrazo, mientras te velo, te cuido y mimo. Te doy la paz que buscas, y te doy todo de mí como tu sereno. Sueñas; recibo esa respiración tuya que tanto consuelo y calor me da.

  +Una huella que seguir. Una que abra caminos y que no destroce el campo por el que pasea. Una que haga huella solemne en tí y tenga a su lado la tuya, la tenue y cálida huella que me apacigua en esos momentos bisoños de calma. Sueño con prados, valles y bosques. Sueño con que los vayas dibujando sobre mí. En mí. Sueño con ser una caricatura de ese sueño, que creas en mí. Respiración que tú olvidas y yo alego a que vuelva, porque sin suspiros mi amor, no hay pulmones ponzoñosos que permanezcan con ganas de inhalar aire.

  -Cubrir con mis trazos, cada lugar que te haga estremecer, sin dejar lugar alguno donde tu piel pueda decir que no he tocado. Dibujar esas líneas que con tus palabras viertes tu alma. Mi cabeza se pierde en ellas, haciéndome sentir afotunad@, sintiendo que a cada pensamiento que te dedico, el corazón amenaza con salirse del pecho.

  +A vuelapluma que tus líneas jamás dibujarán lo que siento y pienso, pero sí diseñarán lugares donde sentir y pensar. Sentirte y pensarte. Mas no hay fortuna en un sentimiento, hay fortuna en el ser como ser y saber que ser como eres hace que no haya más fortuna que ser contigo. Si cada pensamiento te provoca un corazón desbocado, apacígualo, no pienses y sólo ten una sensación mía como si fuese a tu lado para domar cada sístole y diástole de ese potrenco corazón satinado. Que no se pierda ni huya de tu pecho, porque quiero llegar a él otra vez, cada vez, par cabalgarlo.

  -Ten por seguro que mi corazón te espera impaciente por que lo oigas palpitar, que lo hagas ralentizarse al sentirte cerca. Saber que me piensas, que quieres sentirme, pensarme; me hace muy feliz. ¿Fortuna?, Fortuna es ésto, envidia sientan de cómo me siento. De cómo mi cuerpo se llena de gozo. De cómo mis manos se vuelven hábiles ante el papel, y a la vez torpes, como temiendo el quebrar el fino carbón, haciendo de la línea más recta la más perfecta curva.

  +Cual tambor usaré mis baquetas para percutir y hacer sonar ese trocito vivo en tu cuerpo. Lla envidia es mala, lleva al lado oscuro. Disfruta y vive, nunca está de más y más que la diosa Niké de la fortuna, alcanzarás lo mejor de todo sin pensar en los demás. No hay papel, hay madera, quizás mármol, quizás granito, esperando a que me talles a tu escultura, a tu querencia. No tengo curva perfecta, tengo mil curvas imperfectas, que se me permiten el lujo de la perfección al roce de tu halo.








W.F.A.G.T.