lunes, 19 de noviembre de 2012

El ayer


"Esto ya lo toqué mañana,
es horrible, Miles, esto ya lo toqué mañana",
y no lo podían hacer salir de eso..."

(J.Cortázar, "El Perseguidor")



   Estoy aquí, y eso es una terrible y dudosa certeza de hoy.

   Inmóvil frente al papel en blanco, mientras el lápiz ansioso dormita en mi mano. Pero también estoy allí, ayer, y más allá. En un banco solitario de un parque agónico y vacío, bajo el abrigo de un viejo pino, mirando la lluvia caer. Pequeñas gotas entre las gotas, como hormigas, llegan hasta mí, se amontonan en multitud junto a mis botas y bailan en ronda una sutil y silenciosa melodía. 

   Vagando sin rumbo por calles anónimas de aquel lejano barrio gótico del viejo mundo. Fantasmas de otro tiempo caminan junto a mí, indiferentes a las señales de hoy, e inmersos en rutinas de siglos pasados. 

   Una pausa en un bar, y una copa de absenta. 

   El verso que llega aniquila las distancias y superpone, unas sobre otras, las líneas del tiempo; sobrevive a su hora y trasciende el papel. Recostado en la eternidad, comienza a fluir el trazo. Pasarán los años en relojes de pared y este ser diminuto seguirá esclavo de ese inútil derrotero cuántico; salto a través de los tiempos que moldea un presente único.

   Luego volver del viaje. Ebrio de ayer. Con los pies empapados.



W.F.A.G.T.




martes, 16 de octubre de 2012

El arte de la mano vacía


   Durante la ocupación Satsuma de Okinawa, un Samurai que le había prestado dinero a un pescador, hizo un viaje para cobrarlo a la provincia Itoman, donde vivía el pescador. No siéndole posible pagar, el pobre pescador huyó y trató de esconderse del Samurai, que era famoso por su mal genio. 
   
El Samurai fue a su hogar y al no encontrarlo ahí, lo buscó por todo el pueblo. A medida que se daba cuenta de que se estaba escondiendo se iba enfureciendo. Finalmente, al atardecer, lo encontró bajo un barranco que lo protegía de la vista. En su enojo, desenvainó su espada y le gritó: ¿"Qué tienes para decirme"?.


   El pescador replicó, "Antes de que me mate, me gustaría decir algo. Humildemente le pido esa posibilidad." El Samurai dijo, "¡Ingrato! Te presto dinero cuando lo necesitas y te doy un año para pagarme y me retribuyes de esta manera. Habla antes de que cambie de parecer."

   "Lo siento", dijo el pescador. " Lo que quería decir era esto: Acabo de comenzar el aprendizaje del arte de la mano vacía y la primera cosa que he aprendido es el precepto: “Si alzas tu mano, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza, restringe tu mano."

   El Samurai quedó anonadado al escuchar esto de los labios de un simple pescador. Envainó su espada y dijo: "Bueno, tienes razón. Pero acuérdate de esto, volveré en un año a partir de hoy, y será mejor que tengas el dinero." Y se fue.

   Había anochecido cuando el Samurai llegó a su casa y, como era costumbre, estaba a punto de anunciar su regreso, cuando se vio sorprendido por un haz de luz que provenía de su habitación, a través de la puerta entreabierta.

   Agudizó su vista y pudo ver a su esposa tendida durmiendo y el contorno impreciso de alguien que dormía a su lado. Muy sorprendido y explotando de ira se dio cuenta de que era ¡un samurai!

   Sacó su espada y sigilosamente se acercó a la puerta de la habitación. Levantó su espada preparándose para atacar a través de la puerta, cuando se acordó de las palabras del pescador: "Si tu mano se alza, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza restringe tu mano."

   Volvió a la entrada y dijo en voz alta. "He vuelto". Su esposa se levantó, abriendo la puerta salió junto con la madre del Samurai para saludarlo. La madre vestida con ropas de él. Se había puesto ropas de Samurai para ahuyentar intrusos durante su ausencia.

   El año pasó rápidamente y el día del cobro llegó. El Samurai hizo nuevamente el largo viaje. El pescador lo estaba esperando. Apenas vio al Samurai, este salió corriendo y le dijo: "He tenido un buen año. Aquí está lo que le debo y además los intereses. ¡No sé cómo darle las gracias!"

   El Samurai puso su mano sobre el hombro del pescador y dijo: "Quédate con tu dinero. No me debes nada. Soy yo el endeudado."





W.F.A.G.T.













(EL SAMURAI Y EL PESCADOR de Richard Kim
"The Weaponless Warriors", 1974. Ohara Publications, USA.)





Descubierto en una red social mediante un compañero y amigo.


domingo, 14 de octubre de 2012

El manantial


   Tu mano sobre mi pecho pretendes descubrir la velocidad de mi corazón al sentir tu piel, es imposible tu pulso temeroso lo impide. Acercas tu oído sobre mi pecho y escuchas entre susurros un "te amo", que te perturba, te asusta y te retiras como un niño huyendo a lo desconocido. Mi cuerpo inerte en espera del experto inexperto, aquel que suponía conocía ya, lo que por ambos siempre fue ignorado. Te das la media vuelta fracasaste en tu primer intento, ideas vagas oscilan por tu mente, intentas estructurar el plan infalible que jamás hubieras puesto en práctica.

   Crees que lo tienes y de frente nuevamente ante ese cuerpo inerte que intentas sobrevivir, lo recorres con tu pícara mirada, llegando hasta el punto medio, manantial de vida. Deseas tocarlo, explorarlo y te detiene la inmune idea que con tus manos fuertes lo puedes lastimar, segundo intento fallido campeón, escuchas a lo lejos el susurro de esa voz..., melodiosa voz. Refugio de tus tardes sombrías, te pones de pie, caminas nerviosamente y desconcertado por no poder actuar, te preguntas: ¿Qué me sucede? He recorrido y explorado otra piel, he bebido otro aliento hasta saciar mis ganas de placer…

   El escenario perfecto, cuatro paredes, la víctima en completo estado de inconsciencia, el eco de una gota de agua que te recuerda la soledad absoluta. Regresas de nuevo, justo al filo de la víctima, ligeramente la luz intenta entrar por la ventana, te levantas apresurado, cierras la cortina completamente, no deseas la luz. No es tiempo de ella, es tu momento, la luz puede esperar, tus deseos no. Tu víctima en cualquier momento pudiera despertar.

   Besas su cuello, su piel suave y tibia da indicios de vida, a la vez tan frágil. De nuevo crees que tu cuerpo la puede lastimar, tus labios llegan de nuevo a ese manantial; ¿sucede algo? Te detienes ahí, no consigues avanzar, algo pasa, no comprendes que, tienes más conocimiento que al inicio, has determinado con exactitud esa medida enigmática que siempre deseaste saber, su piel te agrada, es delicada como sus sentimientos, aquellos que por siempre y desde siempre albergaron tus palabras, tus tiernas palabras.

   Besas su frente como símbolo de despedida, te has dado por vencido, sin haberlo intentado, te das la vuelta como buen ladrón, dispuesto a abandonar la escena, algo susurras en su oído “czn”, clave secreta de un “ladrón de sentimientos”. Ella sujeta tu brazo, tu piel se eriza, en su coma de amor no desea que te alejes, débilmente se inclina un poco y se aferra a tu espalda, la sientes desvanecer te das la vuelta, la sostienes, y como niño explorador juegas en valles y colinas, subes montañas, descansando tu aliento en la cima, bajas de nuevo sacias tu sed llegando de nuevo al manantial de vida. 





W.F.A.G.T.





miércoles, 10 de octubre de 2012

Respira




Solo siente el aire que respiras y te darás cuenta que aún vives, sigue haciendo lo mismo hasta que encuentres un motivo para hacerlo, pero cuando lo encuentres, no descuides tu respiración, no vaya a hacer que el motivo te la robe, porque si es así sentirás que tus extremidades fallan, que tu pecho ya no se mueve al ritmo de antes y el aire que respiras te está matando lentamente, pero por suerte en el mundo puedes elegir, elige respirar, si respiras hondo hasta que ese aire podrido se acabe y todo empezara a cambiar, sentirás tu pecho moverse y vivir nuevamente.


Pero no odies ese aire que casi te roba el aliento, ámalo porque es único, ningún otro te hará sentir lo mismo. Ama lo que respiras y a lo mejor te darás cuenta que respirar es lo más hermoso, pues nos tiene en pie y nos permite ver el amanecer de un sol majestuoso y el atardecer que eclipsa nuestros sentidos.


Respira, vive, siente pues a cada uno le toca respirar.



W.F.A.G.T.



lunes, 17 de septiembre de 2012

Mientras, un 17-S

   Mientras camino por el sendero del cuestionamiento, mientras llevo el planeta en los hombros, mientras sigo firme en mis principios, mientras le regreso cada golpe a la vida, mientras sigues siendo el amor de mi vida y la única mujer que existe para mí en este mundo, mientras me doy cuenta de que no puedo dar un paso o abrir y cerrar mis ojos sin antes pensar en ti, mientras voy obteniendo conocimientos que me dan las herramientas para construir un futuro pensando en que contigo lo podré compartir.

   Mientras recuerdo que palpo, toco la gloria, y aún de que tengo la gloria en mis manos, después de que escucho tu voz, mientras lucho por tu honor, mientras cada noche antes de acabar el día, y cada mañana antes de comenzar el día pienso en como conquistarte y enmendar cualquier daño, mientras calmo el corazón diciéndole que no dance más por qué no lo estás viendo, mientras la distancia me da una bofetada con una mano de hierro por qué no estás, mientras te veo organizando tu vida edificando torres sintiendo a veces que puede ser prohibida mi entrada a ellas por qué casi no te veo.

   Mientras pienso en que estarás haciendo, si me dedicas un poco de tiempo en cualquier instante de reflexión, mientras lanzo monedas a un pozo pidiéndole a alguien que te cuente que no puedo vivir sin ti, mientras veo como mi mundo sin ti solo tiene una estación y es un eterno invierno cuando tú no estás, mientras me golpeo sin cesar tratando de crear un dolor más grande que el que tengo por tu ausencia, mientras veo como cuando paso por un parque o camino, por un centro comercial.

   Me duele todo porque veo parejas que podrían ser tu y yo, mientras veo como el tiempo pasa y no te veo, mientras escucho tus palabras y me lleno de vida pero a la vez de zozobra porque todo es insípido sin ti, mientras peleo con el todopoderoso y me siento solo, y siento que su silencio me consume en tristeza porque le he pedido que estés a mi lado, mientras lucho en contra de la soledad porque ella se ríe de mí cuando me dices que hoy no podemos vernos.

   Mientras, trato de que cada día lejos de ti no sea una pesadilla si no simplemente el saber que estoy en una sala de espera y espero el pronóstico que sólo tú me puedes dar, mientras sueño contigo, con tu compañía, con tus abrazos, con tus besos, con tus palabras con el sonido de tu voz que es arte en su máxima expresión, mientras veo que eres la evidencia que confirma y comprueba la existencia y el poder de Dios porque simplemente para mí eres un milagro.

   Mientras veo que tú eres el pago por cada sacrificio y esfuerzo, mientras veo que eres la razón por la que daría la vida, mientras te busco sin cesar y no me rindo por alcanzar y tocar tu corazón, mientras sueño con que de tu boca salgan de nuevo las palabras te amo, las cuales te repetiré sin parar y demostraré sin importar lo que implique, mientras estoy dispuesto a sacrificar todo por ti aunque me hayas dicho que si es necesario me sacrificarías por alcanzar lo que quieres, no importa te sigo amando.

   Mientras me encuentro en el podio luchando en contra de tus duros argumentos aunque ya mi cuerpo haya expirado y se haya quedado sin energía vital mi corazón no se rinde y su amor por ti me mantiene de pie, mientras escucho al reloj diciendo ríndete ya es tarde, lo miro con coraje y el atemorizado me dice no, no perdona es broma ella te ama, mientras te sigo escribiendo, mientras te sigo cantando, mientras te sigo escuchando.

   Mientras te sigo buscando, mientras te sigo entendiendo, mientras sigo defendiendo tu honor, mientras te sigo respetando, mientras te sigo apoyando mientras te sigo amando y mientras te espero no olvides, por favor, no olvides lo suplico, que, mientras espero no olvides que te amo.



W.F.A.G.T.


*Hoy he escrito sobre dos mujeres como si fuesen una. Dos mujeres que son importantes para mí, y que por diversas circunstancias las he distanciado. Feliz aniversario a las dos.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Doncella de mis ojos


   Algunas veces en la noche, hay rostros de doncellas que hieren con espadas de dulzura. Nos alejamos, y el alma nos queda entenebrecida y sola como después de una fiesta. Se fueron y no sabemos más de ellas, y sin embargo nos acompañaron una noche teniendo la mirada fija en nuestros ojos inmóviles y nosotros heridos con espadas de dulzura, pensamos cómo sería el amor de esas mujeres.

   Pensamos cómo inclinarían la cabeza hacia nosotros para dejar en dirección al cielo sus labios entreabiertos, cómo dejarían desmayarse del deseo sin desmentir la belleza del semblante un momento ideal. Rostros en los que el deseo no desmiente la idealidad de un momento. ¿Cómo vienen a ocupar nuestras noches?

   Yo me he estado horas contínuas persiguiendo con los ojos la forma de una doncella que durante el día me dejó en los huesos ansiedad de amor.




W.F.A.G.T.


@6Cea




jueves, 30 de agosto de 2012

Silence

   Una habitación y un silencio; cuatro paredes indiferentes sosteniendo en vano el eco de algo muerto; un libro solitario sobre la mesa y, entre sus hojas amarrilentas, la nostalgia de una lectura interrumpida para siempre; una pluma sin dueño y una intención desterrada, la tinta aún tibia latiendo en sus entrañas; el resabio de tantas palabras que quedaron sin decir; y entre las páginas del libro, sobre un trozo de papel prolijamente doblado en seis, descansa la ardiente furia de un último adiós atragantado entre líneas; oculto en la eternidad; y a merced de la noche, otro relato que declina su voz, otro misterio que acecha, mágico y letal, adormecido en las sombras.



W.F.A.G.T.